“CENTROAMÉRICA: UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA LA PRESTACIÓN DE SERVICIOS FINANCIEROS”

El grupo financiero colombiano busca convertirse en la institución financiera que acompañe el desarrollo económico y empresarial de la región.


El Banco Davivienda, perteneciente al Grupo Bolívar, tiene presencia en El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá. En Panamá opera bajos dos licencias: Banco Davivienda y Banco Davivienda Internacional. Según el Ranking de Bancos 2018 de AméricaEconomía Centroamérica, el Grupo acumuló US$8.044,44 en activos en 2017 en la región, con un crecimiento del 6,14% respecto al año anterior.

Dentro de los 20 de bancos de la región que más se capitalizaron en 2017, Davivienda Internacional de Panamá se ubicó en la sexta posición con un patrimonio de US$57,19 millones, presentando un crecimiento del 69,3% en relación al 2016.

Pedro Alejando Uribe Torres, Vicepresidente Ejecutivo Internacional de Banco Davivienda, habla con AméricaEconomía Centroamérica sobre el interés que tiene un conglomerado financiero colombiano en invertir en la región.

¿Cuáles son sus proyecciones económicas sobre el sector bancario de la región en 2018?

Esperamos tener mejores condiciones en la región de las que tuvimos en el año 2017. El año pasado fue particularmente afectado por situaciones políticas y de orden fiscal en varios de los países donde tenemos presencia. Aunque en el 2018 no se solucionarán completamente, sí esperamos tener una mayor dinámica de crecimiento de los negocios, una mejor calidad de nuestras carteras de crédito y también esperamos habernos adaptado a algunas condiciones regulatorias nuevas que tuvieron cierto impacto el año pasado.

Al cierre de 2017, ¿qué reflejan los estados financieros del Grupo Financiero en la región? ¿Cuáles son sus fortalezas?

Los estados financieros en la región reflejan una diversificación importante en términos del activo. En los últimos años hemos podido aumentar la participación de la banca de personas para equilibrar nuestras carteras. Al cierre del 2017, un 55% de nuestra cartera en la región es de empresas, un 24% es de consumo y un 21% corresponde a créditos hipotecarios.

También, en nuestros estados financieros se refleja nuestra base estable y diversificada de depósitos, la alta liquidez con la que contamos permanentemente, y el alto grado de respaldo del patrimonio. Estas medidas reflejan el manejo prudente y conservador de los riesgos que nos caracteriza.

¿Cuántos clientes tienen en toda la región y cómo manejan el efecto de la tasa de cambio en los países con economías dolarizadas?

En toda la región contamos con cerca de 800.000 clientes – personas y empresas. El efecto de las diferentes tasas de cambio que tenemos en las inversiones en la región, lo manejamos a través de pasivos en dólares o de coberturas cambiarias en donde haya lugar. Contamos con límites establecidos de las desviaciones cambiarias que podamos tener.

Las economías dolarizadas como El Salvador o Panamá permiten un mejor manejo de los flujos de dinero y coberturas, así como un mejor servicio a los clientes que atendemos en varias geografías.

¿Cuáles son los planes a mediano y largo plazo en la región de cara a los desafíos y competencia que enfrenta el sistema financiero en la región?

Para el mediano y el largo plazo el sistema financiero enfrenta el reto de volverse mucho más digital y por lo tanto más eficiente. Para nosotros esto es una prioridad, ya que creemos que nos permite ofrecer servicios de manera más inmediata y a la mano de nuestros clientes. De igual forma, y a pesar de las altas inversiones tecnológicas, esperamos que costos marginales mucho más bajos nos permitan llegar a segmentos de empresas y personas en donde hoy por diferentes razones la bancarización es baja.

Así como las nuevas tecnologías le permiten a los bancos avanzar, existen varios competidores no bancarios y no regulados que son una amenaza permanente porque utilizan sus fortalezas en tecnología e innovación para ofrecer servicios interesantes para nuestros clientes. Está en nosotros los bancos y compañías de seguros tomar la delantera en este tipo de innovaciones para ganar la preferencia de nuestros clientes.

¿Cuál es el atractivo que han visto los colombianos en Centroamérica?

Vemos una gran oportunidad en la prestación de servicios financieros en Centroamérica, en gran parte por enormes similitudes culturales entre la región y Colombia, pero también por las similitudes de las necesidades de nuestros clientes. Esperamos ver en la región un importante desarrollo económico y empresarial en el mediano plazo y queremos estar bien posicionados como líderes en el servicio y en la calidad de nuestros productos para acompañar a la región en este proceso.

¿Cómo percibe el aporte que realiza Davivienda en Centroamérica?

Como grupo financiero siempre hemos creído en la importancia de desenvolvernos correctamente en el ámbito económico, en el ámbito ambiental y en el ámbito social. Ésta creemos es la principal contribución a las comunidades donde trabajamos incluyendo Centroamérica.

En el ámbito económico contribuimos con el desarrollo económico a través del crédito, con la construcción de ahorro y del patrimonio de nuestros clientes y con excelentes estándares de servicio y de calidad de nuestros productos, que pretenden llegar a todos los segmentos de la población.

En lo ambiental lo hacemos a través de nuestra eficiencia propia, como a través del acompañamiento a empresas y programas sostenibles en nuestras comunidades y de la búsqueda de prácticas ambientales cada vez mejores por parte de todos los actores.

En el ámbito social, a través de una serie de contribuciones importantes que hacemos en cada país de manera filantrópica, pero también a través de nuestros dos programas bandera. El primero: la educación financiera, en donde tenemos varias herramientas de uso gratuito para todos (clientes y no clientes) que buscan mejorar el manejo que la gente hace de su dinero. Y el segundo: un programa llamado Cultivarte, que busca mejorar el uso del tiempo libre de niños y jóvenes en cinco centros en Centroamérica y esperamos crecer mucho más.

¿Cuál es la importancia de apostar por la emisión de bonos verdes y en qué países los han implementado a nivel de la región?

La gestión correcta del medioambiente no es solamente una obligación para nuestras actividades sino también vemos nuestro papel como promotores de mejores prácticas ante la comunidad. Por este motivo hemos creado iniciativas como el club sustentable, y por esto también hemos participado en la financiación de proyectos con impacto positivo en este ámbito, como proyectos de generación de energía limpia o de reciclaje. En general, para nuestras aprobaciones de crédito hemos implementado un sistema de evaluación de riesgo ambiental.

En cuanto a la financiación de este tipo de proyectos contamos con diferentes tipos de fondeo, desde bonos verdes – en donde la matriz en Colombia realizó una emisión por cerca de US$170 millones en 2017–, hasta líneas de financiación especializadas con entidades como Eco Business Fund y FMO en diferentes países de Centroamérica. La importancia de contar con este tipo de fondeo es poder transmitirles a los clientes las mejores condiciones posibles para créditos a proyectos sustentables.