INTEGRACIÓN LOGÍSTICA Y MOVILIDAD REGIONAL

La formulación del plan regional se ejecutará en un período de 50 meses. Una inversión estimada de US$5,5 millones.


La inversión en infraestructura es considerada una de las variables indispensables en las estrategias de desarrollo económico. Las facilidades para el movimiento de personas, materias primas y productos a un costo internacional comparable, son fundamentales para la producción competitiva de bienes y servicios destinados al mercado local y externo. Una infraestructura adecuada, bien mantenida y coherente con la demanda, facilita la existencia de una industria de facilidades logísticas esencial para el éxito de los sectores comerciales e industriales. La eficiencia de esta infraestructura aumenta con la coordinación entre países, multiplicando la eficacia de las rutas, canales y oferta de servicios.

Hace diez años, los jefes de Estado de México, Centroamérica y Colombia presentaron el Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica. Una versión reestructurada del Plan Puebla Panamá, y al igual que el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), busca fortalecer y desarrollar iniciativas que faciliten una mayor integración de la región.

La propuesta tiene el objetivo de contribuir al proceso de desarrollo e integración de la región mesoamericana a través de la conceptualización, financiamiento y ejecución de programas, proyectos y actividades de interés regional. En el eje económico se orienta a temas de transporte, energía, telecomunicaciones, facilitación comercial y competitiva.

El estudio gubernamental “El Salvador Logístico” reconoce el reciente aumento del comercio intra y extra regional, y que el “incremento del comercio mundial que toma como ruta marítima el canal panameño, ha producido una fuerte presión por los servicios de transporte y logística”. Esto ha obligado a los países del Istmo centroamericano a elaborar y desarrollar agendas nacionales de logística vinculadas a la construcción de infraestructura nacional enfocadas en servicios logísticos y de movilidad.

COMPETENCIA DE CANALES

Costa Rica, Honduras, Nicaragua y Guatemala han planteado construir su propio canal interoceánico para poner competencia al Canal de Panamá.

Costa Rica ha proyectado la construcción y el fortalecimiento de un corredor logístico que conecte ambos océanos. Su principal apuesta es la construcción del llamado Canal Seco, para el transporte de mercadería de grandes barcos de un puerto en el océano Atlántico a otro en el Pacífico. Tiene una extensión de 315 kilómetros con una carretera de 10 carriles y dos líneas férreas para movilizar carga. Su costo es de US$16 mil millones. El proyecto ha sido diseñado de manera que no impacte ninguna reserva, humedal o parque nacional.

Honduras planea un ambicioso plan para unir al océano Pacífico con el Atlántico a través de un Corredor Logístico que tiene un costo de casi US$500 millones, y una longitud de 391,8 kilómetros a cuatro carriles. El proyecto incluye un Canal Seco que sirva como vía rápida para el tráfico de mercancía que no se requiera movilizar por el Canal de Panamá. Los organismos que lo financian son el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la MCA de la Cuenta del Milenio. Una vez concluido el Corredor Logístico, se planea desarrollar un proyecto ferroviario que una Puerto Trujillo con el Golfo de Fonseca.

La propuesta hondureña de convertirse en un hub logístico incluye, también, la ampliación de la capacidad de Puerto Cortés, así como la habilitación del Aeropuerto de Palmerola.

Nicaragua impulsa un proyecto de inversión en “la construcción de un canal interoceánico que le permita ser un canalero” en el paso del océano Atlántico al Pacífico. La justificación del proyecto reside en la ventaja geográfica que genera disponer del lago de Managua como área de navegación. El proyecto tiene una extensión de 278 kilómetros, con un costo aproximado de US$50 mil millones. Los retos que enfrenta el país es lograr la obtención del financiamiento, el posible impacto negativo al ambiente denunciado por organizaciones ambientalistas y el reclamo de grupos de comunidades indígenas que podrían quedar afectadas con la construcción del ambicioso proyecto, que dividiría en dos partes las zonas que están habitadas.

Guatemala ha propuesto la construcción de un corredor interoceánico que incluye una carretera de cuatro carriles y un ferrocarril de doble vía. Un canal seco de 372 kilómetros de largo y 140 metros de ancho, el cual podrá recorrerse en tren o por carretera en un promedio de cuatro horas y media. El proyecto unirá los dos océanos y pasará por 22 municipios. La inversión se estima en US$12 mil millones.

Panamá, en cambio, opera con éxito la ampliación de la capacidad del Canal transoceánico, permitiendo el cruce de embarcaciones de mayor tamaño. El Gobierno ha presentado la Estrategia Logística

Nacional hacia el año 2030. La propuesta abarca desde la integración logística nacional, aprovechamiento del hub central de la zona interoceánica, logística de comercio exterior y consenso e institucionalidad. De acuerdo a la estrategia se ha identificado una inversión de US$200 millones anuales en infraestructura. El sector logístico panameño es uno de los principales pilares del crecimiento económico del país, aportando un 19% al PIB.

El Salvador, por su parte, ha elaborado una Política Integrada de Movilidad y Logística con proyectos y planes de inversión en los principales activos logísticos del país, aprobada en diciembre de 2017. El plan de inversiones es de US$125,3 millones, a lo que se le suma una inversión inicial para desarrollos carreteros de US$410 millones por parte del Ministerio de Obras Públicas y Transporte. Asimismo, la nación fue elegida por los demás países de Centroamérica para liderar el desarrollo de la Política Marco Regional de Movilidad y Logística Centroamericana.

POR UN DESARROLLO REGIONAL

En diciembre de 2017, en la 50° Reunión Ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros del SICA, se aprobó la Política Marco Regional de Movilidad y Logística (PMRML). Ésta establece el compromiso de los Estados en abordar de manera coordinada las necesidades de infraestructura y conectividad regional, bajo una visión integral y compartida en materia de integración de los aspectos logísticos, así como de movilidad de las cargas y personas en el ámbito intra y extra regional.

“Esta visión se materializará a través del Plan Maestro Indicativo de Movilidad y Logística 2018-2030, en el que los países podrán identificar, desarrollar iniciativas y proyectos de manera coordinada. De la misma forma, la visión se desarrollará de manera complementaria, articulada e integral. Todo ello permitirá avanzar en la integración física y económica de la región para su efectiva inserción al contexto global. Su período estimado de desarrollo es de 2019-2030”, dice el director regional de Transporte, Infraestructura y Logística de la SIECA, Roberto Carlos Salazar.

El plan busca convertirse en un instrumento regional para transformar a Centroamérica en una región con capacidad logística de alta calidad, a través de la construcción de un Sistema Regional de Movilidad y Logística cómodo, con able, ágil y seguro para el traslado de mercancías y personas, para potenciar la competitividad del desarrollo integral en el istmo centroamericano.

Melvin Redondo, secretario general de la SIECA afirma que para alcanzar niveles óptimos de competitividad es necesario derribar los sobrecostos de producción provocados por la deficiente infraestructura, reducir los costos en las fronteras, fomentar la seguridad en el transporte y utilizar eficientemente los recursos disponibles, entre otros aspectos.

Salazar considera que la iniciativa definirá el rumbo de las intervenciones públicas y privadas, evitando la adopción de medidas dispersas y desarticuladas. Esto supone la puesta en marcha de un mecanismo de planificación participativo y adecuado a las diferentes escalas territoriales en que se implementará la política.

Constituye la visión conjunta de los estados centroamericanos para organizar de forma eficiente y estratégica el desarrollo socioeconómico de la región, a través de una red de infraestructura, servicios y proyectos. Esto permitirá facilitar el comercio, elevar la productividad y la competitividad, para lograr conectar de manera más eficiente las ciudades, centros de producción, los nodos logísticos, fronteras, puertos y aeropuertos, aprovechando su privilegiada ubicación geográfica.

A su vez, el Plan contemplará programas, metas y proyectos identificables, verificables y evaluables en los ejes de intervención desde una perspectiva integral, atendiendo a un componte estructural (Plan de Inversiones): intervenciones en infraestructura logística, fronteriza, vial, portuaria, aeroportuaria y ferroviaria. Incluirá un componente no estructural: normativas, regulación, equipamiento, desarrollo de servicios de alto valor agregado, capacitación del recurso humano para cada uno de los ejes sectoriales que afectan el desempeño logístico y la administración fronteriza.

“También contempla el diseño de mecanismos de participación del sector empresarial, académico y ciudadano de forma que asegure la incorporación de sus aportes y se convierta en política de Estado, la identificación de mecanismos novedosos de financiamiento sostenible y el fortalecimiento de la institucionalidad regional que permita el desarrollo integral del sistema, para ejecutar, dar seguimiento y evaluar los avances tanto de la PMRML, como del Plan Maestro”.

El Plan Maestro se construirá con apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). Dentro de la SIECA, se conformará un equipo multidisciplinario con expertos

japoneses y centroamericanos, quienes tendrán la tarea de desarrollar el primer Plan Maestro Regional en materia de movilidad y logística.

“Este trabajo incluirá consultas a los sectores público, privado y académico. El proceso de validación tendrá un ámbito técnico y político, a través del Consejo de Ministros de Integración Económica (COMIECO), el Consejo Sectorial de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana (COSEFIN) y el Consejo Sectorial de Ministros de Transporte de Centroamérica (COMITRAN). Se espera que luego de este proceso participativo en la construcción y validación – que estará apoyado por órganos cooperantes– se culmine con el aval de los Estados miembros, por medio de la aprobación de los Jefes e Estado y de Gobierno de los países miembros del SICA a finales de 2019”, comenta Salazar.

VENTAJAS COMPARATIVAS

Redondo describe que como respuesta a los retos en materia de transporte, movilidad y logística, Centroamérica hizo un esfuerzo integral y desarrolló la PMRML. “Se trazó un objetivo ambicioso, entendiendo que el desarrollo de una política de movilidad y logística no se limita a la mejora de índices en materia de transporte únicamente, sino que apunta al desarrollo de las economías locales de Centroamérica. Está diseñada para promover las ventajas comparativas de la región y transformarlas en ventajas competitivas en el plano internacional. A través de esta visión de integración infraestructural a una escala multimodal, se busca la generación de empleos de alto valor agregado, la atracción de inversión y el desarrollo de cadenas regionales de valor”.

La formulación y puesta en marcha del Plan Maestro se estima para un período de 50 meses, iniciando el segundo semestre del 2018 hasta 2022. La inversión en la formulación del Plan está estimada en US$5,5 millones.

El secretario de la SIECA afirma que para alcanzar niveles óptimos de competitividad es necesario derribar los sobrecosos de producción provocados por la deficiente infraestructura, reducir los costos en las fronteras, fomentar la seguridad en el transporte y utilizar eficientemente los recursos disponibles, entre otros aspectos. “Todo ello implica una estrategia enfocada en la optimización del desempeño logístico en el istmo. Sin embargo, y como consecuencia de la relación intrínseca entre logística e infraestructura, para lograr los resultados esperados es imprescindible contar con un Sistema Regional de Movilidad y Logística”.