MUJERES LÍDERES TRANSFORMAN EMPRESAS, COMUNIDADES Y SOCIEDADES

Empresas comprometidas con el empoderamiento de las mujeres. Empresarias centroamericanas destacan como líderes en sus empresas, sectores y países.


En los últimos años la incorporación de la mujer en roles directivos en empresas y gobiernos facilitó una evolución en las tareas tradicionalmente asignadas por la sociedad. Este cambio ha sido posible debido al significativo aumento de las facilidades educacionales, la incorporación de tecnologías neutras respecto del género y la exigencia de las mismas sociedades respecto a mayores niveles de igualdad.

La presencia de la mujer profesional en puestos directivos estratégicos, asumiendo funciones relevantes en ámbitos empresariales locales y multinacionales, ha multiplicado historias de éxito inspiradoras. Empresas destacadas de la región han incorporado a sus decisiones de política empresarial medidas que fortalecen las oportunidades, participación e injerencia en sus procesos operativos y directivos. Incluso, los programas de Responsabilidad Social Empresarial incluyen programas que fomentan estrategias destinadas a lograr mayores niveles de igualdad de género.

El establecimiento de remuneraciones equivalentes al tipo de trabajo y que no discriminan por el género es paso importante en esta dirección. El desarrollo de medidas destinadas a erradicar las prácticas ligadas con el acoso sexual en el espacio de trabajo facilita un desempeño con más libertad y potencial. Aumento de prácticas que facilitan el balance entre la vida familiar y profesional de todo el personal define patrones de comportamiento equitativos.

En paralelo, el involucrar activamente a los hombres en tareas que mayoritariamente desempeñaban mujeres, es otro paso significativo. Cambios organizacionales orientados a erradicar la desigualdad por razones de género, facilitando el posicionamiento en las empresas del mejor talento posible para cada puesto de trabajo.

“Las empresas que apuestan a la participación activa de las mujeres son percibidas como socialmente responsables, logran una mayor eficiencia y un mayor rendimiento del personal, más compromiso de los empleados, y la mejora de la contratación y de su imagen pública.

De hecho, para muchos las empresas se vuelven también más rentables”, expresa Susan McDade, directora regional adjunta del PNUD para América Latina y el Caribe.

El Credit Suisse Research Institute publicó en 2016 su informe bianual “CS Gender 300”, en el que demuestra que las empresas con un 50% de mujeres en puestos operativos senior muestran un retorno de capital (ROE) del 19% superior en promedio y un pago de dividendos 9% más alto.

EMPRESAS COMPROMETIDAS

En Cargill Centroamérica trabajan alrededor de 10.900 asociados y los equipos de liderazgo están conformados entre un 30% a 40% por mujeres. La empresa firmó como Socio Fundador de la Coalición de Organizaciones Comprometidas con la Equidad de Género, una iniciativa que busca lograr la paridad de género en las compañías para el 2030, conocida como: Paradigm for Parity.

“Para lograr esa equidad se han identificado algunas acciones muy puntuales, tales como la eliminación o reducción de prejuicios inconscientes en el ambiente laboral; aumentar de manera significativa el número de mujeres en roles operativos de alta gerencia, con la meta cercana de contar con una representación del 30% de mujeres en todos los equipos de liderazgo; proveer reportes regulares de progreso en estas medidas y asegurar responsabilidad sobre los resultados”, describe Blanca Villela, gerente regional de Comunicaciones y RSE para Centroamérica de Cargill.

La corporación multinacional cuenta con una “red de apoyo” que impulsa actividades para eliminar las barreras que permitan el desarrollo de las mujeres en la organización. De esta forma, coordinan procesos de mentoría, empoderamiento, capacitación, celebraciones, reconocimiento, oportunidades de liderazgo, ferias de emprendedurismo, entre otras actividades.

“La nutrición es un pilar en la sociedad. Es por ello que en los países de Centroamérica en los que mantenemos operaciones hemos brindado una serie de facilidades que apoyan la nutrición de los hijos de las mujeres trabajadoras. Esto lo hacemos por medio de 18 salas de lactancia ubicadas en cada centro operativo principal de Cargill (Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica). En estos espacios, las colaboradoras pueden, de manera cómoda y privada, sustraerse la leche y almacenarla, con el fin de darle continuidad a la importante tarea de nutrir y apoyar a sus hijos aun y cuando regresen al trabajo”, dice.

Florida Ice & Farm Co. (FIFCO) tiene más de 4.700 colaboradores en Centroamérica. Más del 20% de ellos son mujeres y el 50% posee estudios universitarios. “A nivel gerencial la participación de las mujeres aumenta, ya que alrededor del 30% de las gerencias son ocupadas por mujeres, y es un número en ascenso”, relata Scarlet Pietri, directora de Talento de FIFCO.

“Hemos trabajado en una mayor incorporación de profesionales mujeres en nuestra compañía. Actualmente nos estamos enfocando en contratarlas en áreas clave de la organización tales como ventas y distribución, áreas tradicionalmente ocupadas por hombres. Iniciamos un proceso de consolidación de un programa interno de red de mujeres que busca el fortalecimiento de las alianzas que entre nosotras podemos establecer, así como el desarrollo de una mayor conciencia sobre la equidad de género”, comenta.

Actualmente, la empresa implementa un esquema de trabajo flexible sin distinción de género, considerando las particularidades del negocio y de los puestos de trabajo. Esto incluye la posibilidad de trabajar desde la casa, así como un horario de salida más temprano los días viernes, con un impacto positivo sobre sus colaboradores.

En Walmart de México y Centroamérica muchos de los cargos ejecutivos han sido confiados a mujeres. En Honduras tienen alianzas con organizaciones como Voces Vitales para consolidar la capacidad de emprendimientos de hondureñas y promueven iniciativas de Plan Internacional para que las niñas conozcan sus derechos. Implementan un programa de apoyo a mujeres productoras en el área rural. A lo interno cuentan con un Comité de Igualdad e Inclusión que promueve políticas que brindan escenarios y trato igualitario a todos.

IMPORTANCIA DE LA MUJER EN LA GESTIÓN EMPRESARIAL

Ellas son la energía positiva que construye, edifica, y crea. Se reinventan cada día con un liderazgo que persuade a sus equipos de trabajo a alcanzar grandes metas en pro de sus empresas y el país. Y es que ejercer el liderazgo femenino a nivel empresarial significa retos importantes, especialmente tratándose de liderar en sectores de la industria en los cuales predominan los hombres.

Estas líderes corporativas son un ejemplo a seguir por sus compañeros de trabajo porque son directas, constantes, trabajadoras, determinadas, intrépidas, solidarias, luchadoras incansables y disciplinadas.

ILYA ESPINO DE MAROTTA:

Es la vicepresidente ejecutiva de Ingeniería y Administración de Programas de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Su experiencia como funcionaria pública supera los 30 años de servicio en un ámbito tradicionalmente dominado por hombres. Dentro de sus principales retos está el haber liderado uno de los proyectos más ambiciosos de la ingeniería: el tercer juego de esclusas del Canal de Panamá. Hoy en día aporta sus conocimientos y experiencias a la elaboración de nuevos proyectos para mantener el Canal a la vanguardia y ser líderes en conectividad.

“Desde un cargo en una institución pública es posible establecer programas que contemplen no solo la participación igualitaria de la mujer en el mercado laboral y en el aspecto salarial – a través de cambios en los sistemas de oportunidades y la estructura jerárquica de una organización–, sino aquellos dirigidos a promocionar la educación, ciencias, arte, deporte, y a modificar la realidad que viven miles de niñas sin acceso a la enseñanza. Con estos cambios es posible lograr que la mujer sea parte del desarrollo nacional en mayor porcentaje, en las empresas, en política y lo que aspire a lograr”, afirma.

SILVIA CHAVES:

Ella es la propietaria y vicepresidenta de FLOREX. Consolidó su empresa a partir de la generación de pro-ductos de limpieza que no dañaran la salud de las personas y que fueran amigables al ambiente. Lo hizo para apoyar a sus colaboradoras que laboraban en su empresa de servicios de outsourcing de limpieza, y enfrentaban problemas de salud por el uso de implementos de limpieza.

Para la empresaria costarricense es necesario crear condiciones para que hombres y mujeres puedan trabajar en forma conjunta en liderazgos constructivos, asumirlo y declararlo explícitamente, como una política clara en las empresas. Después se deben identificar las brechas y obstáculos que existen para alcanzarla. Asimismo, se debe definir una política de reclutamiento que propicie la participación de mujeres en áreas como la ingeniería y producción, y definir prácticas constantes para retener el talento femenino.

MEY LANG HUNG:

Es una reconocida ejecutiva hondureña que se ha desempeñado como responsable de Asuntos Corporativos en Honduras para Walmart de México y Centroamérica, como y vicepresidenta del Consejo Directivo de la Asociación de Cámaras de Comercio Americanas de Latinoamérica y el Caribe, cargo que por primera vez ostenta Hon-duras en los 50 años de existencia de esta organización.

Ella disfruta su trabajo porque cree en el poder de la empresa privada para construir naciones fuertes y prósperas. “Soy una abanderada del empoderamiento femenino. Creo en el extraordinario poder de la mujer para transformar empresas, comunidades y sociedades. Porque las mujeres somos valientes y emprendedoras y que podemos llegar tan alto como queremos. Me gusta ser parte activa y no-pasiva en la defensa de los principios de la libre empresa y soy una abanderada de las buenas prácticas empresariales, del empoderamiento femenino y de dar oportunidad a los jóvenes”, describe.

CIBELES DE FREITAS:

Ella es CEO de PR5 Firm Relaciones Públicas, quien después de una destacada carrera en medios de comunicación y mercadeo, formó hace 15 años la empresa que ahora preside. De manera estratégica ha posicionado las marcas de empresas nacionales e internacionales en Panamá.

 

“Soy una firme convencida que el entusiasmo y la pasión por lo que haces mueve al mundo, sin esos ingredientes muy poco se puede lograr y con ellos se es imparable. Me siento sumamente orgullosa en formar parte de PR5, que tiene el reto de adaptarse rápidamente al cambiante mundo de las Relaciones Públicas, buscar innovadoras formas de comunicar con una inclusión fuerte en redes sociales”, enfatiza.

 

RETOS Y OPORTUNIDADES

Pietri indica que como sociedad hay que desafiar, romper y transformar las creencias limitantes que se tienen como resultado de la educación y la socialización, con respecto a asumir desafíos tecnológicos o financieros en el ambiente de las organizaciones. Así como romper el mito que el éxito profesional y ser buenas madres o esposas son experiencias que no surgen de manera armónica y natural.

“Los principales retos son la educación y las oportunidades. Se requiere promover la especialización en profesiones que en otro momento no ejercían las mujeres. Estos retos pueden aminorarse en el futuro, por medio de la participación de mujeres profesionales en organizaciones que procuren impactar a otras. En mi caso personal formo parte de la Asociación de Mujeres Directoras Corporativas de Panamá (WCD-Panamá), que promueve la incorporación de mujeres en las juntas directivas de las empresas del país. También pertenezco al capítulo de Panamá del International Women’s Forum, asociación que también vela por el empoderamiento de la mujer. Reunimos a mujeres líderes que comparten ideas, aprendemos unas de otras y nos inspiramos para poder crear impacto y generar cambio en nuestras distintas áreas de influencia para un mundo mejor”, relata Ilya Espino de Marotta.

Silvia Chaves precisa que se debe contar con reglas claras y explícitas para la igualdad salarial, y definir políticas y procedimientos internos para enfrentar las inequidades identificadas. Debe existir un lenguaje mucho más inclusivo que el que comúnmente se usa en toda la región.

Para Mey Lang Hung, la base para eliminar esa brecha entre géneros está en cambiar la mentalidad e inculcar la igualdad desde la familia, permitiendo que niños y niñas vayan a la escuela, compartan las labores del hogar y gocen de los privilegios, derechos y responsabilidades de la misma manera.

Empoderando a las mujeres, que conozcan sus derechos, valores, capacidades en el mercado laboral, es como se puede eliminar la brecha salarial, dice Cibeles De Freitas. “Somos los empresarios los que debemos incentivarlo dentro de nuestras compañías. De nada valen leyes en forma de obligación. Tienen que ser iguales salarios en todas las posiciones. Así de sencillo. Si nosotros no lo practicamos interna-mente hacia afuera menos va a suceder. El trabajo es el mismo, los resultados también, a estas alturas del partido no debe existir esa desigualdad”.