EDIFICIOS ECOLÓGICOS: UN IMPACTO DURADERO EN LA SOSTENIBILIDAD

Edificaciones sostenibles que reducen consumos de agua, energía, emisiones contaminantes y costos.


La construcción de edificaciones produce diversos impactos sobre el medioambiente. Requieren un consumo de recursos energéticos, agua y materias primas. El proceso genera una gran cantidad de residuos y causa diversos grados de contaminación de aire, suelo y aguas.

La Corporación Financiera Internacional (IFC), entidad de gestión de recursos privados del Banco Mundial, indica que el sector de la edificación es responsable del 40% de las emisiones de dióxido de carbono del planeta, 30% del consumo de materias primas, 20% del consumo de agua, 30% de la generación de residuos, y de una parte importante de la ocupación del suelo.

América Latina y el Caribe generó el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero en 2012. Aunque la región no es de los mayores emisores a nivel mundial, existen medidas que se pueden tomar para reducir las toneladas de dióxido de carbono equivalente que se emiten al ambiente, tal y como lo revela el informe “Carbono Cero América Latina: Una vía para la descarbonización neta de la economía regional para mediados de este siglo”, publicado en 2016 en alianza con la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El sector empresarial – y sus edificaciones en particular – dispone de un potencial de mejora ambiental extraordinario. La adopción de estrategias para la sostenibilidad presenta un cambio en el modo de diseñar, construir, mantener, usar y renovar los edificios y su entorno. Esto trae consigo no solo beneficios ambientales, sino también económicos, sociales, culturales y de calidad de vida sus usuarios.

La Comisión Europea de Energía, por ejemplo, encontró relaciones positivas entre el valor comercial de un inmueble y su grado de certificación ambiental. El incremento del valor, en ciudades europeas variaba entre el 2,8% y cerca del 11%. En la misma línea, el precio de los alquileres de viviendas con certificaciones ambientales era superior entre el 1% y el 6%.

CERTIFICACIÓN AMBIENTAL LEED

La certificación Leadership in Energy & Environmental Design (LEED) fue creada por el Consejo de la Construcción Ecológica de Estados Unidos (U.S. Green Building Council – USGBC), que pertenece al Consejo Mundial de las Edificaciones Sostenibles (WGBC).

Esta certificación es un sistema de evaluación integrado que certifica el diseño, la construcción y la operación de los edificios. Existen diferentes tipos de certificación para diferentes necesidades. La certificación de diseño y construcción se puede aplicar a edificaciones nuevas, interiores comerciales, núcleos y envolventes. La certificación de operaciones y mantenimiento es únicamente para edificaciones que tienen por lo menos un año de estar en operación. Es supervisada y administrada de manera independiente por el Green Business Certification Inc. (GBCI).

Todas las certificaciones funcionan en base a una tabla de puntaje que incluye prerrequisitos obligatorios y créditos opcionales. El número total de puntos obtenidos por el proyecto determina el nivel de certificación LEED que el proyecto recibirá. Existe una base de 110 puntos, además de 6 posibles puntos en Innovación en el Diseño y 4 puntos en Prioridad Regional. Para lograr una certificación LEED se deben cumplir todos los requisitos, y además lograr un mínimo de 40 puntos entre las nueve categorías de calificación.

GREEN BUILDING COUNCIL EN LA REGIÓN

En Centroamérica y República Dominicana existen representaciones establecidas para velar por el cumplimiento de la certificación LEED – el Guatemala Green Building Council (GGBC), Green Building Council de Costa Rica (GBCCR) y el Panamá Green Building Council (PGBC). Estas organizaciones sin fines de lucro promueven las prácticas de desarrollo sostenible en el sector de la construcción de sus países y forman parte del Red de la Región de América (ARN).

“Nuestro rol es promover el uso de la certificación LEED y facilitar la conexión eficiente entre los profesionales. Formamos parte de mesas técnicas, como el LEED International Roundtable, en las cuales actuamos como los ojos del USGBC y de sus herramientas a nivel local para poder actualizar y adaptarlas de la mejor manera a nuestro contexto nacional.

Por ejemplo, ayudamos para traducir la LEEDv4 – la última actualización de la certificación– al español, facilitando su implementación en países hispanoparlantes”, explica Marian Wer, coordinadora de Comunicación del GGBC.

La ingeniera Ana Quirós, presidente del GBCCR, manifiesta que en Costa Rica ellos realizan una capacitación de profesionales que buscan una acreditación LEED, bajo cualquier especialidad, a fin de que ellos brinden servicios actualizados en el mercado nacional e internacional. “Somos socio estratégico del USGBC en varios proyectos, incluyendo el programa ‘Education Partner’, que busca difundir la educación enfocada en temas de sostenibilidad a nivel local y regional. El USGBC participa en los congresos internacionales sobre ciudades sostenibles que año a año desarrolla el GBCCR”.

“Vale destacar que el GBCCR es el socio local de la IFC, del Banco Mundial y del programa EDGE para Costa Rica, brindando la posibilidad de que proyectos nacionales puedan ser certificados por su desempeño en la eficiencia en cuanto al uso de recursos y distinguidos a su vez con la aplicación de beneficios financieros, tanto para desarrolladores como para usuarios finales de tales proyectos. Se ofrece además, asesoría y capacitación para formar consultores, auditores y expertos en temas de sostenibilidad. Cursos específicos son diferenciados con créditos de educación continua”, precisa la arquitecta María Matamoros, directora ejecutiva GBCCR.

Según cifras del US Green Building Council, en la región existen 97 edificios certificados. De estos, nueve lograron el nivel Platino, 35 tienen certificación Oro, 27 alcanzaron la mención Plata y 26 obtuvieron la certificación básica. El país que más certificaciones posee es Costa Rica, con 45, seguido de Panamá, con 32, y Guatemala, con 15. En El Salvador son tres los edificios certificados, mientras que Honduras y República Dominicana tienen un edificio cada uno. Nicaragua aún no ha logrado la certificación de su primer edificio.

El Guatemala Green Building Council reporta 18 proyectos certificados LEED, sumando un total de 105.482 m² certificados. De estos, “cuatro obtuvieron LEED Certified, tres LEED Silver y 11 LEED Gold. Esto significa que más del 60% de los proyectos LEED en el país obtuvieron Gold, cifra de la cual estamos muy orgullosos. Las puntuaciones más altas las obtuvieron: Better Together Corporate Offices con 74 puntos, Spectrum Corporate Headquarters con 70 puntos, y las oficinas de Sherwin Williams Guatemala y Landmark Inversiones Inmobiliarias, cada una con 68 puntos. Cabe recalcar también los 19 proyectos registrados que aún están en proceso para certificarse, los cuales representan un total de 526.082m²”, comenta Wer.

“Los proyectos de nueva construcción con nivel de certificación más alto en Costa Rica son el Hotel Olas Verdes (Nicoya) y el Centro de Negocios BCR (Nicoya), ambos con una certificación LEED NC (nueva construcción) Platino. Los espacios comerciales con nivel de certificación platino para LEED CI (interiores comerciales) son las oficinas de Schneider Electric, Gensler y Sphera”, destaca Matamoros.

La certificación LEED se utiliza actualmente en más de 167 países alrededor del mundo, y a la fecha registra aproximadamente unos 100.000 proyectos certificados.

BENEFICIOS DE LA CERTIFICACIÓN

Obtener una certificación LEED establece los altos estándares de sostenibilidad bajo los cuales un edificio fue diseñado y construido.

Quirós describe los beneficios que reciben las empresas al contar con una certificación LEED. En términos económicos se generan ahorros en la facturación de agua y energía, así como también la simplificación del proceso de operaciones y mantenimiento del edificio a largo plazo. Al mejorar la calidad de aire interior en el proyecto, se aumenta la salud, el bienestar y la retención de empleados en espacios de trabajo. Además, se promueve el desarrollo en centros urbanos para generar un menor impacto ambiental con la construcción de edificios en lugares que ya cuentan con redes de transporte e infraestructura.

Los proyectos certificados LEED combinan el rendimiento ambiental y económico con el desempeño orientado a los ocupantes y su bienestar. “Estos proyectos son menos costosos de operar, mantener y ahorran recursos naturales. Además, tienen tasas más altas de arrendamiento que los edificios convencionales en sus mercados, son más saludables y seguros para los ocupantes y a su vez son una representación física de los valores de las organizaciones que las poseen y las ocupan. El hecho de que sea un ente internacional e independiente el que otorga la certificación es un garante de transparencia y legitimidad”, comenta Wer.

Para obtener una certificación LEED, el edificio o el espacio a certificar debe someterse a un estudio de factibilidad para determinar si cumple los requisitos mínimos para lograr una certificación de este tipo. Idealmente, el proceso LEED se inicia en una etapa temprana del proyecto y se van incorporando las diferentes estrategias a lo largo del desarrollo del diseño para evitar cualquier sobrecosto.

“Existen dos maneras de lograr la certificación LEED: por medio de una revisión combinada o de una revisión fragmentada. Esta última, siendo la más utilizada, se divide en una revisión de créditos de diseño seguida por una revisión de créditos de construcción. A pesar que se obtienen créditos pre-aprobados durante la revisión de diseño, la certificación oficial se obtiene hasta que se complete exitosamente la revisión de la fase de construcción”, indica la oficial de comunicaciones.