LA UNIÓN ADUANERA CENTROAMERICANA

La iniciativa de concretar una unión aduanera efectiva entre Guatemala y Honduras iniciada en el mes de junio reactivo las aspiraciones de parte de la región de contar con un territorio comercial único. 


El acuerdo entre ambos países ha significados que los bienes producidos en ambos territorios ingresarán sin el pago de impuestos y podrán comercializarse sin ninguna restricción.

A un mes de que comenzara a operar el acuerdo, Tharsis Salomón, ministro de economía de El Salvador anuncio que recibió el mandato para que su país se integre a este acuerdo en diciembre. Para ello se reunieron los representantes de migración, administración tributaria, agricultura y aeronáutica civil.  Al integrarse El Salvador se crean las condiciones para el libre tránsito de mercaderías, la existencia de un arancel externo común, la eliminación de los pasos fronterizos internos y la integración de aduanas periféricas.

El proceso, como ocurrió entre Honduras y Guatemala, requiere de armonización e integración de sistemas informáticos, documentación legal, readecuación de la infraestructura, sistemas y equipamiento.

A la reunión entre la unión aduanera Guatemala-Honduras, con El Salvador, asistió como observador el ministro nicaragüense Orlando Solorzano, quien declaro a la Prensa local que trabaja a paso acelerado, con “entusiasmo” para oficializar la integración de Nicaragua.

En las mesas técnicas se estima que entre un 75% a un 80% de los productos y mercancías podrían transitar por el territorio interno de la región con aranceles liberalizados y rutas de transporte más rápidas y eficientes.  Queda pendiente el libre tránsito de personas y la armonización completa de tasas e impuestos nacionales y municipales a nivel regional, además de reconocimiento de documentación relacionada con facturas, guías de transporte y certificaciones estatales, entre varios aspectos necesarios para completar el proceso de unión.