HOTELES EN CRECIMIENTO

Las esperanzas del 2017.


El sector hotelero centroamericano demuestra un sostenido dinamismo. Las proyecciones de crecimiento son anticipadas por los proyectos en desarrollo. El próximo año se percibe positivamente al concretarse inversiones, el cambio de marca de algunos establecimientos y en el modelo de explotación de los hoteles.

La hospitalidad como un estilo de vida, la seguridad y confort a los huéspedes, los cambios en el sistema de reservas y la adopción de las tendencias mundiales figuran en la agenda de los empresarios del sector.

Diego Uribe, director regional del Hyatt Place, encuentra grandes diferencias de crecimiento entre los países del área debido al tamaño de sus economías. Para el caso, ejemplifica que Honduras es un mercado pequeño con una demanda que no crece como se quisiera. Expertos señalan que Honduras es un ejemplo de los desafíos de la industria turística dado que posee áreas geográficas que se desarrollan a ritmos diferentes.

En cambio, “Panamá tiene un crecimiento exagerado de la oferta que ha llevado al cierre de muchos hoteles u otros que se están dando un stand by a lo que van a hacer en el futuro. Teníamos seis hoteles allá y devolvimos cinco por la misma crisis que se estaba viviendo”.   Como ocurre en cualquier industria, cuando se produce un crecimiento excesivo de la oferta, la competencia hace caer los precios y en el caso de los hoteles los índices de ocupación.

En contraste, el empresario considera que el mercado hondureño es más manejable. Por ello la cadena Hyatt está apostando por la construcción del primer hotel Sheraton en el país, que estará localizado en San Pedro Sula, adicional al Hyatt que será inaugurado en julio de 2017.

Se espera una inversión ligada a la cadena Marriott debido a la compra del portafolio de Starwood, a la que pertenece la marca Sheraton. La operación entre Hyatt y Marriott supera los US$14.400 millones, confirmaron sus ejecutivos.

“Hay una inquietud y una expectativa grandísima alrededor de lo que se pueda generar como proyecto en San Pedro Sula por lo que han vivido en Tegucigalpa. Hay mucho empresario preguntándonos ¿cuándo abres en San Pedro Sula?… y como eso va a tener un complejo empresarial, entonces se vuelve interesante”. Se ha previsto que la construcción del Sheraton comience el próximo año y concluya en 2019.

En Guatemala, el panorama se vuelve más complejo y a la vez competitivo porque el próximo año inaugurarán cinco hoteles de diferentes cadenas. “Son 600 habitacionales adicionales sin que esté proyectado un crecimiento notable de usuarios. Por eso el año 2017 va a ser un año duro para la hotelería en Guatemala por el crecimiento de la oferta”. Hyatt Guatemala abrirá en febrero del próximo año. Una fuerte competencia que seguramente agradecerán los pasajeros de turismo y negocios.

En Nicaragua se presenta un escenario con mejores perspectivas. “Acabamos de abrir en un punto estratégico, álgido, de necesidad de ofertas de servicios y Hyatt es el rey en este momento en Managua, a diferencia de lo que esperamos en Guatemala. Según Uribe, Managua está ofreciendo las mejores condiciones de seguridad al inversionista y en materia de impuestos.

En El Salvador se proyecta un balance entre la oferta y la demanda. “Los proyectos pueden soportar bien las condiciones económicas”. Las dificultades experimentadas por la economía salvadoreña ha retenido el despegue de nuevos proyectos.  Hyatt San Salvador abrirá sus puertas en febrero de 2018.

En el caso de República Dominicana, el desarrollo de proyectos hoteleros le ha significado reforzar el éxito en el sector turismo. Sin embargo, a nivel corporativo no ha sido de la misma manera

En Costa Rica, diferente al resto de la región, experimenta un gran momento que obedece, según Uribe, a la captación del mercado americano. “El Sheraton que tenemos allá va súper bien”. Un operador con varias marcas que experimenta las diferencias de mercado, legislaciones y facilidades que cada país ofrece.

Pendientes

Para Óscar González, gerente general del Hotel Marriott en Tegucigalpa, Honduras, el crecimiento del sector se va ir dando en la medida en que las diferentes marcas se posicionen en la región. “Ahora con la fusión de otras compañías habrá mayor exposición de marcas. Marriott adquirió Starwood y con este portafolio viene el Sheraton, Westin, entre otros”.

No obstante, así como se abren las oportunidades, también corresponde a los gobiernos y empresa privada trabajar en torno a dos temáticas importantes: seguridad e infraestructura, tanto terrestre como aeroportuaria. “A veces los destinos son demasiados caros, por lo que el turista puede verse no motivado a viajar. Esto se tiene que trabajar con las autoridades de cada país. Un punto importante para que el turismo se dé es que la economía de la región sea estable. Eso es lo que ayudará a que las inversiones sigan fluyendo, que nuevos hoteles sigan abriendo y los destinos crezcan”, expone González.

Al comparar el escenario actual de la industria hotelera con lo observado en años anteriores, el ejecutivo considera que está mucho mejor porque hay más opciones, variedad y diversificación de marcas, lo que se traduce en una respuesta satisfactoria de parte del cliente porque se adquieren más beneficios, tanto en tarifas como en ofertas.

“Lo anterior permite que hayan diferentes segmentos de clientes para diferentes segmentos de hoteles”, indica.

A propósito, González ejemplifica que el mejor ejemplo de diversificación de marcas en la industria hotelera de la región está en Honduras. “Hace tres años éramos solo Clarion, Intercontinental y Marriott. Hoy están Hyatt Place, La Quinta, Holiday Inn. En San Pedro Sula se abrió el Centro de Convenciones del Hotel Copantl y está entrando Hyatt. Se ha diversificado”.

Para González, el mayor crecimiento de la oferta hotelera lo experimenta, por lejos, Panamá; pero eso no significa que tenga la demanda, porque esta recae en Costa Rica, que también se agencia el segundo lugar en la oferta, seguido de Guatemala.

Las marcas hoteleras locales experimentan la presión de las marcas internacionales ajustándose tanto mediante una conversión afiliándose a marcas internacionales o fortaleciendo sus capacidades tradicionales ligadas especialmente a su infraestructura y tamaño.