“LA RESPONSABILIDAD EMPRESARIAL EN SU ADN”

MÓNICA GUTIÉRREZ ORTIZ | Coordinadora del Instituto Holcim para el Desarrollo Sostenible de Holcim Costa Rica

No hacer nada hoy implicará mayor gasto a futuro. La construcción sostenible es el centro de atención.


Es miembro del grupo Lafarge Holcim, empresa que se constituyó en junio de 2015 tras la fusión entre la empresa francesa Lafarge y la suiza Holcim.

Es Holcim Costa Rica S.A, el principal productor y proveedor de cemento, agregados y concreto premezclado del país. Es reconocido por su liderazgo indiscutible en materia social y ambiental, y por su permanente pasión por la seguridad ocupacional.

Mónica Gutiérrez Ortiz, coordinadora del Instituto Holcim para el Desarrollo Sostenible de Holcim Costa Rica, habla con AméricaEconomía Centroamérica sobre la relevancia que cobra en este momento la construcción sostenible, partiendo por una mejora en la calidad educativa.

¿En qué se basa la RSE de Holcim Costa Rica?

El concepto central de nuestra RSE es la creación de valor proveyendo productos, servicios y soluciones que generan ganancias, al tiempo que contribuyen con el bienestar social y ambiental. Holcim quiere dirigir un negocio rentable, pero no a expensas de las personas o el planeta. Por ello, nuestra visión de sostenibilidad va más allá de las acciones que debe realizar la empresa para reducir su impacto. Se enfoca en las contribuciones positivas que podemos aportar a la sociedad más allá de nuestra propia cadena de valor, y no sólo en la reducción de nuestro impacto negativo. Se centra en la cadena de valor de los edificios y la infraestructura, y no solo en nuestras actividades de producción. El Grupo aspira a que en el año 2030 sus productos y soluciones sostenibles representen un tercio de sus ingresos.

¿Cómo resumiría el éxito hasta ahora?

En primer lugar, con la puesta en marcha del primer año de la Cátedra Holcim para el Diseño y Construcción Sostenible junto a la Universidad Véritas. El objetivo es acelerar la construcción sostenible en el país, ya que hemos identificado lentos avances en esta materia.

Como principal eje está el educativo. Estudiantes de la universidad llevan talleres y cursos orientados a conocer de la sostenibilidad. En una de las videoconferencias virtuales participó Denis Hayes, presidente y CEO del Bullit Foundation, organización que desarrolló el edificio más sostenible de Estados Unidos en Seattle, Washington.

La compañía Holcim fue la primera en verificar la huella de carbono de sus productos en el país. Esta certificación fue realizada por el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica, que concluyó que el cemento de uso general tiene una huella de carbono con un 30% menor que los estándares internacionales. Junto al cemento tipo UG, el MP y el MP-BH también son cementos de baja huella de CO2 con 25% de emisiones menos que el cemento portland de estándar internacional.

Un saco de 50 kilogramos de cemento de uso general tiene una huella de carbono de 29 kilogramos de CO2, cifra equivalente a la que se genera al consumir 16 resmas de papel carta o bien producir ocho hamburguesas con queso.

Como parte del proceso para restaurar las canteras, en el año 2014 se realizaron ensayos en las canteras Azul en Turrialba, La Chilena y Aguacaliente. Estos ensayos de un año de duración se realizaron posteriores a una serie de estudios técnicos junto con el INBio para definir las mejores especies a utilizar. Se busca la recuperación de las funciones ecológicas. El reto es fuerte, ya que se debe trabajar sobre roca sin tener un sustrato orgánico.

En 2015 dio inicio la fase de ejecución de rehabilitación de zonas de la cantera que ya no presentan más recurso minero y no habrá más explotación. El Instituto Tecnológico (TEC) fue el asesor principal y nos acompaña en años venideros.

Adicionalmente, nuestra empresa tiene su inventario de gases de efecto invernadero verificado desde el año 2011. Geocycle, una empresa de Holcim Costa Rica que ofrece gestión de residuos, es Carbono Neutro.

¿Surgieron nuevos compromisos tras la Cumbre de Cambio Climático?

LafargeHolcim asumió un rol liderando al sector construcción dentro de la Cumbre de París. Nuestro CEO global, Eric Olsen, participó del lanzamiento del Global Alliance for Buildings and Construction (GABC) junto con líderes de la sociedad civil y ministros de diferentes países para acelerar y escalar el potencial del sector para la acción climática.

Por otra parte, LafargeHolcim, junto a otras diez empresas líderes del sector de la construcción, se han unido con el apoyo del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD por sus siglas en ingles) para desarrollar un plan para reducir en un 50% el uso de energía en los edificios proyectados para el año 2030. El programa es parte del Low Carbon Technology Partnerships initiative (LCTPi).

La empresa presentó sus nuevos objetivos de cambio climático. El primero es continuar como la cementera más eficiente en emisiones de CO2 con una reducción del 40% al 2030 versus 1990. Se contribuirá con la cadena de valor de la construcción sostenible evitando al 2030 la emisión anual de 10 millones de toneladas de CO2 durante el ciclo de vida de los productos vendidos.

¿Qué retos inmediatos observa en el ámbito empresarial?

Las empresas deben reconocer el valor que genera ser una empresa ambientalmente responsable y dar los pasos para asumir un liderazgo. Es casi una apuesta a ciegas, porque no se puede contabilizar “la tasa de retorno” esperada sobre la inversión. Entonces, se puede caer en la trampa de “no hacer nada”. Pero no hacer nada hoy, implica posiblemente un mayor gasto a futuro.

¿Cómo evalúa la actitud de las pymes en torno al tema? ¿Deberían participar más?

Hay pymes que han tomado las oportunidades de los temas ambientales para generar negocios verdes. También hay pymes que han logrado certificarse Carbono Neutro. Pero veremos más empresas alinearse con estos conceptos cuando el Estado contemple estos criterios al momento de las licitaciones públicas.

Le pongo un ejemplo: un país que aspira a ser Carbono Neutro debería de impulsar que todas las edificaciones del gobierno sean las más sostenibles posibles – así moviliza al sector entero, reduce sus emisiones, y el país innovaría en soluciones sostenibles.

¿Observa el interés general de las empresas por la RSE dirigido al medioambiente o cree que hace falta concienciar al respecto?

Los retos globales a los que nos enfrentamos como sociedad exigen que las empresas reevalúen constantemente su modelo de negocio y su forma de aportar valor a la sociedad.  Enfocarse en una estrategia de “filantropía” donde se priorizan acciones como donaciones a comunidades o la de plantar árboles quedaron de lado.

La sociedad costarricense es por definición una sociedad “solidaria”, donde se busca el bien común. Nuestros antepasados construían iglesias, puentes, no esperaban al gobierno para realizar mejoras.

Así veo al sector empresarial costarricense, dispuesto a colaborar con su comunidad, con las escuelas vecinas, apoyan con becas para los hijos de los colaboradores. No necesariamente esas acciones se enmarquen dentro de un programa de RSE que sale en la prensa – pero el “tico” tiene en su ADN la responsabilidad empresarial.