AGUA PARA LA COMUNIDAD Y AGUA PARA LA PLANTA

STANLEY MOTTA | Destaca esfuerzos de las mipymes para ser socialmente responsables. La RSE es necesaria para asegurar el futuro de las empresas.


Terminando su participación en uno de los paneles de la IX Conferencia de Responsabilidad Social Empresarial,que reunió a Centroamerica y el Caribe en una agenda común de RSE y Sostenibilidad, Stanley Motta conversó con AméricaEconomía Centroamérica sobre el comportamiento de las empresas en el ámbito de la responsabilidad social empresarial, el involucramiento de la sociedad y los Gobiernos.

Este empresario panameño, de 71 años, quien niega ser uno de los hombres más ricos de Centroamérica, sonríe al comentarnos que es un hombre de familia, que tiene ocho nietos y que eso sí es un verdadero tesoro.

Es presidente de la junta directiva de Copa Airlines, presidente de la compañía de seguros ASSA y CEO de Motta Internacional. Una empresa panameña con más de 50 años de experiencia en ventas de productos de consumo masivo al por mayor y al detalle en Latinoamérica y el Caribe. Administran tiendas libres de impuestos con ubicaciones en aeropuertos y fronteras en siete países, incluyendo Panamá, Venezuela, Colombia, El Salvador, Nicaragua, México y Ecuador.

¿Observa interés en las empresas centroamericanas por ser socialmente responsables?

Definitivamente sí. Es importante ser parte de la sociedad y no se puede ser una isla aparte. Todo lo que hacemos en RSE tiene un reflejo en los negocios.

¿Cómo describe el comienzo de este compromiso con la RSE?
Creo que hay dos cosas: internas y externas. Siempre debes comenzar con la parte interna. Eso es cumplir con las leyes sociales, con los empleados, entender los problemas que tienen ellos, no solamente en la empresa sino en su entorno y después de eso trabajar con la sociedad alrededor de sus actividades económicas.

¿Qué dificultades pueden haber en el camino para lograr estos propósitos?
No creo en las dificultades. Pienso que hay oportunidades. Las dificultades son las oportunidades de nuestra sociedad. La oportunidad es que a veces con poco esfuerzo y algo de cooperación puedes tener un impacto positivo para poder solucionar esos problemas.

¿En qué sectores están esas empresas responsables?
Hoy día en todos. A veces pensamos que solo las empresas grandes son socialmente responsables; pero también las pequeñas y medianas empresas están aprendiendo a ser cada día más responsables, a ser parte de una cadena de valor junto con las grandes empresas. Entonces, aquí hay un reconocimiento compartido regionalmente de que esto no es solamente una responsabilidad de una multinacional o de una compañía regional. La RSE es responsabilidad de todos.

¿Observa sectores menos preocupados con la agenda de RSE?
Diría que siempre hay sectores menos comprometidos; pero es difícil señalar a un sector, porque siempre vas a encontrar un ejemplo de alguien que está poniendo una pauta comprometida. Yo creo que todos lo hacen, unos con más grado que otros; pero todos participan de alguna manera.

Hay empresas que tienen sus propias fundaciones y trabajan en alianzas con el Gobierno. ¿Cómo interpreta eso?
Siento que los hechos son la prueba. No hay que juzgar a alguien que comienza a hacer algo porque piensa que es de interés. Déjame darte un ejemplo: en la parte ambiental, si no hay un esfuerzo de parte del Gobierno y empresa privada para conservar el agua, mañana no van a haber sodas (ríe). Entonces, la empresa privada y el Gobierno pueden trabajar juntos para que haya agua para la comunidad y agua para la planta.

¿Cómo transparentar las acciones de RSE?

La transparencia no solo va en la RSE. Es en todas las partes de la sociedad. A veces nosotros hablamos de RSE; pero también hay una responsabilidad social individual. La persona tiene que ser responsable.

¿Considera que lo acordado en la Cumbre de París dio un giro a las políticas ambientales de la industria de la región?

Sin duda. Es un paso importante. En una cosa tan grande como la parte climática uno no puede solamente preocuparse por lo que está adentro de sus fronteras, porque el aire se mueve de una frontera a otra. Entonces, hay que trabajar juntos y eso (la Cumbre) fue el primer paso. Fuimos a nivel global para ir en el camino, buscando soluciones.

¿Qué hacer para que la industria responda sobre la medición correcta de sus emisiones de carbono?

El carbono no es un hecho muy grande en nuestros países. Por falta de desarrollo tenemos una emisión mucho más baja que en otras partes del mundo. Sí es algo que tenemos que prevenir para que no siga creciendo; pero como región lo hemos mejorado muchísimo y si lo ves por población nuestra emisión no es grande.

Creo que hay un mal concepto en eso. El problema se presenta en los países grandes más que los países pequeños, que están subdesarrollados y tienen menos industrias.

Hoy en día, nos estamos moviendo más. En el caso de electricidad hay más represas. En Panamá vamos a comenzar un proyecto de gas natural. Estamos buscando otros sistemas. Hay paneles solares y generadores eólicos. Nuestra emisión no diría que es cero; pero no es tan mala como a veces lo ponen.

¿Cómo ve la actitud de los empresarios de la región hacia la RSE?

Cada día hay más empresas incorporándose. Entienden que esto es parte de sus compromisos y que es necesario para su futuro.

¿Se considera el hombre más rico de Centroamérica?

Yo soy un hombre muy afortunado. Gozo de buena salud, tengo una buena familia y eso es con lo que cuento todos los días.